Mila es una de mis pastelerias favoritas, por dos razones, la primera por la impresionante estética que se asoma en su gran vitrina de postres y hojaldres, los cuales no solamente se ven atractivos a la vista, sino que saben igualmente rico. Siempre quiero pedir algo diferente, pero me dejo llevar por lo que más me gusta, los postres citricos. Mila tiene un cheesecake de limón que lo declaro sólo mio. Es indescriptible la textura y el nivel de azucar exacto, al principio se siente dulce y al final el agrio del limón.. ¡Es impresionante! como es una porción considerable hay que comerlo despacio y pedir siempre una botellita de agua, que lo unico malo es que son muy pequeñas para ser tan caras. Siempre tengo que pedir dos. A Mila voy cuando tengo los 30,000 pesos para darme el gusto completo. Cuando no como cheesecake, me voy por un jugo de uva al natural acompañado de un hojaldre relleno de pollo o relleno de queso crema y prosciutto que son una delicia. Ambas cosas se pueden pedir de merienda, a media tarde. He probado tambien los sandwiches y son muy buenos. Y Ultimamente he visto que han implementado los almuerzos ejecutivos a un precio cómodo, pero no puedo decir más porque no los he probado. Pero Mila es un buen sitio para compartir dos buenos placeres, conversar y degustar postres deliciosamente hechos sólo para ti.
