Me encanta este sitio! Todo es delicioso: el pan es rico, los alfajores son del otro mundo. Te atienden como si fueras de verdad amigo de ellos. El sitio es pequeño pero muy acogedor, tiene la ventaja que los puedes ver trabajando y poniendo las creaciones en el horno. La unica desventaja es que dan ganas de comerse todo! así que ve con efectivo porque una cosa lleva a la otra y terminas probando de todo! recomendado.
