El restaurante es fantástico, la decoración el concepto en sí del restaurante, desde la entrada hasta el baño es muy original. La atención muy buena y sin duda la pizza Maria Antonia es la mejor de todas con un prosciutto muy bueno y una generosa cantidad. Cada vez que voy al centro visito Madre, es el plan chévere para ir con los niños a almorzar un domingo o para ir con el novio una noche especial
