Visitamos este restaurante por primera vez, está en una buena zona, el lugar es amplio y muy bonito, el personal bien presentado. De entrada pedimos la recomendación, albóndigas de cordero: son 6, del tamaño de un huevo de codorniz y cuestan cerca de $30.000, pedimos los platos recomendados salmón y entrecote París, las dos raciones de carne parecían porciones de un plato de almuerzo corriente, el sabor nada del otro mundo la presentación normal y los acompañamientos ensalada y papas fritas respectivamente. Muy rica la limonada de cereza y también pedimos un jugo de guanábana muy normalito, la cuenta final fueron $150.000, salimos al frente a Dilucca y volvimos a almorzar porque parecía que fuéramos comido apenas unas entradas.
