Espectacular! Es el concepto de un verdadero restaurante campestre, con un parque precioso para los niños y es super DOG FRIENDLY! El ambiente en los espacios interiores es también muy agradable y el servicio es rápido y esmerado. La carta es sencilla pero se concentran en lo que saben: costillas y carnes. De entrada recomiendo los chorizos y morcillas apanados y para al fuerte no hay pierde: Baby back ribs, tiernas y jugosas! La carta de bebidas tin jugos, cocteles y licores, lo que no es frecuente en los restaurantes campestres. Para volver sin lugar a dudas!



