Podría ser el mejor restaurante de Bogotá, por la calidad de la comida, por la atención y porque el local es único!! Los langostinos con salsa de tamarindo son excepcionales, los huesitos de marrano, los platos con pescado o pato son muy recomendables. Cocina de primera categoría!! El servicio se puede mejorar, ser más rápido, pero en general es de buen nivel. La zona abierta en el primer piso es realmente agradable, pero también son especiales las mesas dentro de la casa especialmente de noche para unos tragos con amigos. Excelente restaurante!!
