El ambiente y el servicio son consistentes, le sonríen a los coches, las parejas, los grupos de 8... Realmente te atienden bien. La carta de vinos es agradable va muy bien con los platos que aveces son algo fuertes. Es definitivamente Mediterráneo. Depende del gusto del comensal, la carta es variada y la créme brulee de frutos rojos digna de que al menos pases a probarla con el excelente café que venden. En serio he ido solo por el postre!!
