La Puerta Falsa es un lugar histórico que además ofrece los tamales más ricos que he probado. El chocolate no es malo y lo preparan de forma tradicional pero lo prefiero con leche - la almojábana y el pan con mantequilla no son nada especial. Me quedo con el tamal 100% que también se ha vuelto para mi una tradición para el "brunch" del 25 de diciembre...el sitio a veces es incómodo y puede hacer mucho calor en el segundo piso pero para mi hace parte de la experiencia. El servicio es rápido y amable.
