La atención depende del mood del mesero. Fui por segunda vez un viernes y el mesero Luis nos atendió super bien, volví por tercera vez el lunes sgte. y el mismo mesero nos atendió muy mal: nos sentimos abandonados en la mesa, vino a hacer el pedido de bebidas y tomó la orden de 3 de las 4 personas de la mesa, ponía los cubiertos de afán y groseramente, confundieron los pedidos. Esto es el colmo, y para rematar, cuando pedimos el formato para hacer la queja, nos trajeron una hoja en blanco y esfero... aún seguimos esperando que se pongan en contacto con nosotros para hacer servicio de postventa y fidelización de cliente (como muy bien lo hacen en Horacio Barbato). En cuanto a la comida no tengo quejas, es excelente, mi favorita es la entrada de escargots a la bourguignonne y de plato fuerte me encanta el lomo brangus con risotto de cebada y setas, acompañado de vino Zuccardi dulce. El creme brulee es el mejor que he comido.
