La comida excelente. De lo mejor en cocina italiana que he probado en Bogotá. Los precios bastante razonables en relación a la calidad que ofrecen. El único lunar fue que reservé con una semana de anticipación y al llegar nos dieron una mesa bastante regular, pero los meseros lo solucionaron inmediatamente (de resaltar el servicio de los meseros, las "hostesses" medio perdídas).
