Mucha expectativa para lo que realmente es. El lugar estaba desocupado y aunque la mesera conocía los platos, recitaba el guion cuando nos los traía a la mesa, perdiendo el encanto. La comida no es tan buena, pero su presentación descresta. La carne estaba dura. El somelier lo hizo bien, qué buenos vinos!, qué buena carta!. Bueno ir una vez para conocer este tipo de comida... Pero no vuelvo.


