Estan estrenando local, muy agradable al ambiente, la musica y tiene un bar muy agradable.Los crepes son muy buenos y la sopa de cebolla es tipica francesa, recomendadisima. Recomiendo de postre la marcellesa. El gran pero, la atencion, apesar que la operacion la supervisa, Jacques, el dueño, se queda corto, los meseros en numero suficiente traen los platos muy tarde y frios, las bebidas no llegan y la encargada no tiene suficiente experiencia. Tienen que mejorar, cero y van dos veces que fallan.
