El ambiente es increíble, lástima que las filas los domingos son eternas. Si tienes animales y los quieres llevar, ellos son bienvenidos! Pero solo tiene como 4 mesas disponibles, así que tal vez te toque esperar un poco más de lo normal. De la comida, nada que hablar, me parece que todo está muy bien hecho, sus croissants son conocidos y siempre dejan en alto. Mi favorito es el de pistacho que fue de la temporada de navidad, se que todavía esta. Súper recomendado este lugar!
