Siempre que voy pido algo diferente porque la carta es amplia y tiene opciones para todas las ocasiones. El pan de entrada es una delicia, reconozco que las bebidas como las limonadas son más bien flojas. Esta vez comí el risotto de cuatro quesos y espectacular, la porción es grande, se pueden distinguir el sabor de todos los quesos en cada bocado, vale la pena volver a pedirlo. Amarti es un recomendado sin falta.

