Sencillo, delicioso, iconico... Debería ser un lugar infaltable en cualquier tour para un extranjero. El tamal es imprescindible, si esta acompañado del famoso chocolate completo, mucho mejor. Este lugar es representativo de la Bogotá antigua. Ojalá tenga la oportunidad de visitarlo y de tener asiento, ya que es muy difícil en ciertas horas del domingo, el día tradicional para comer allí. Muchas personas critican el espacio; sin embargo, creo que así, tal cuál cómo es, conserva una magia particular. Ojalá no lo cambien. Suerte encontrando lugar! (recomiendo ir entre las 8:30 y 9:30 a.m... aunque no es una garantía).
