El plan perfecto para un brunch post ciclovía. Aceptan perritos, loras, gatos, cacatúas... pues las humanas. A pesar de tener un perfil costoso, lo vale. La presentación y el sabor que tienen los platos que uno podría preparar en la casa, son de otro mundo. De verdad hay que darse la rodada, pedir la canasta de panes, los huevos y el chocolatico.
