Los pescados de 80 sillas son excelentes. Es muy notable la calidad de los productos y la frescura de los mismos. Adicionalmente, los meseros son serviciales sin interrumpir demasiado y la decoración y música del restaurante hacen que uno sienta un ambiente muy agradable. En mi opinión solo hay un pero: la comida es muy rica, pero no TAN rica como para los precios que cobran. Con la misma inversión uno puede ir a un mejor restaurante.
