Vinimos desde Panamá a probar este lugar que nos habían recomendado tanto y valió totalmente la pena. Primero el lugar tiene una decoración muy linda, la atención es espectacular en todo momento, Lina nos atendió y fue muy amable, además todo lo que nos recomendó estuvo increíble. Los Patos que probamos estaban muy deliciosos, superaron nuestras expectativas. Excelente concepto, sin duda será nuestro favorito en las visitas a Bogotá.




