El inconveniente principal fue que pedi la hamburguesa y nunca llegó, por lo que no pude probarla. La mesera tomó la orden pero no la anotó en la comanda. Por la molestia y la mala impresión del momento, preferí no esperar a que la prepararan, ya que la confianza en el servicio se había perdido. Me da pena porque venía con muchas expectativas por las recomendaciones del lugar. Hago un reconocimiento a la Chef / encargada, quien asumió la situación con madurez profesional y cubrió la cuenta de lo poco que alcanzamos a consumir. Por cierto soy de Panamá
