Empecemos por la parte buena para no ser tan negativo. El ambiente es muy bonito, el restaurante muy agradable, con ambiente musical. La atención ya empieza a ser un punto no tan favorable, ya que desde que te reciben podrían tener una mejor recepción y en la mesa ser un poco mas agradables. Ya para cerrar la comida, una entradas de pulpo abrasado y camarones bastante buenas. Finalmente llegó el desastre, mi plato fuerte fue mofongo de camarones, con pocas palabras FATAL!!!
