Es muy lindo y agradable el lugar, justo en frente de la iglesia de San Pedro Claver. La comida es buena y bien preparada. Es el lugar perfecto para cenar afuera en una noche fresca. Muy visitado por Cartageneros y Turistas. A veces el servicio es un poco flojo casi hasta el punto de sentirse que no les importa hacerlo pasar un momento memorable. Bueno para conocer no necesariamente para volver.
