La Comida es rica sin impresionar, sin embargo, precio desproporcionado, fácilmente un plato fuerte se puede confundir con una entrada por lo pequeño (ej.sensación cartagenera) El ambiente no es gran cosa muy sencillo depende más del parque de San Diego que está al frente El servicio normalito El restaurante No lo recomiendo a menos que quiera sorprender a su pareja pagando un precio excesivo. Solo mirando postres y bajantes para cerrar una comida : Un café 10000 y un Browni con helado 13000.
