Fácil, económico y simplemente deliciosísimo. De entrada, gyosas o edamame, de plato fuerte, bowl vietnamita o tori tatsuta age. Los jugos son exquisitos, puro extracto de fruta pero por esa misma razón, también llenan demasiado, así que es mejor pensar en una limonada con hierbabuena si se va a comer fuerte. El servicio es muy bueno y mi sucursal preferida es la del Museo Nacional. Es realmente especial.
