Que decir, excelente ambiente y comida, un lugar revitalizante. El nuevo local es espectacular, elementos cotidianos le dan el toque familiar. Mi rincón favorito es la biblioteca. Recomendadisimos los pancakes de frutos rojos y queso brie. A la hora del almuerzo uno va a la fija, muchos dirían que la falta de opciones para escoger no es nada buena pero para mi lo es cuando quiero ser sorprendido por la elección del cheff y no tener que decidir entre varias opciones de una extensa y hay veces aburrida carta. Creo que están en una trancision en cuanto a servicio se refiere, no me ha ido mal pero es evidente que no se han acostumbrado a cubrir un área considerablemente mayor a la del antiguo local y sobra decir que el carisma y la amabilidad de Jacques lo hacen sentir a uno como en casa.
