El ambiente es muy agradable en Harry Sasson, que tiene una locación privilegiada, muy cómoda y lujosa. La comida es un poco decepcionante, pues usan ingredientes de muy buena calidad y los cocinan bien, pero los platos y las combinaciones resultan demasiado simples y aburridas. Pedimos una entrada de salmón ahumado, y el pescado estaba muy rico, pero podrían haber elevado la calidad del plato con alguna salsa o algún contraste en sabor. Con los fuertes, pedimos un mero ahumado, que estaba sobre ahumado y se perdía la delicadeza del sabor del corte del mero. También pedimos una carne con salsa de pimienta, pero ésta última era sosa y grasosa. En fin, con los altísimos precios que se pagan en Harry Sasson, los platos deberían estar a la altura.
