Visitamos este restaurante por ser nuevo y nos encontrábamos celebrando dos cumpleaños. Sin embargo la experiencia para los festejados fue desafortunada. El servicio se demoro 1:30 minutos, lo que nos pareció exagerado y solo lo logramos hasta que hablamos con el dueño y algunos platos llegaron fríos . Éramos 20 personas entonces la variedad en los platos nos permitió probar varios. De rescatar solamente el Molcajete y el salmón. Del resto de los platos solo se recibieron comentarios negativos por la temperatura y la falta de sabor a tan alta expectativa que teníamos. El lugar es espectacular, amplio, iluminado para resumir ambiente agradable. Muy importante para mejorar el servicio y fortalecerlo en atención a grupos grandes. Será necesario una segunda visita para validar si fue algo puntual para ese día.
