No queríamos un plato individual para cada una, queríamos probar un poco de todo y lo que hicieron fue darnos gusto, nos sacaron estilo un menú degustación, un bocado de cada cosa en 8 pasos. Fue realmente increíble, cada bocado tenía su textura y su deleite. El mesero que era muy atento en el bar, nos explicaba a a cada paso lo que degustabamos y su preparación. Estuvimos realmente felices. Y eso que mi mamá no es fácil de conquistar! Regresaré sin duda alguna. Es un sitio costoso pero que vale la Pena sin duda alguna!

