Fuimos con la expectativa de los buenos comentarios sobre este sitio. El lugar agradable, el servicio nada especial. Respecto a la comida pedimos un carpaccio del pulpo que no sabe a nada. Bastante simple. De platos fuertes pedimos un Codillo de Cerdo. Extremadamente condimentado razon por la cual el plato se vuelve muy pesado y no tiene una identidad. 3 de 5. El arroz del Chato bastante normal, como cualquier arroz con pollo que se puede hacer. El postre fue lo unico diferente y agradable, un merengue con lulo y guanabana, bastante refrescante. Conclusion nada especial este sitio. Otro mas del monton que mucha gente se deja impresionar pero q a nivel de cocina todavia deja mucho que desear.
