Toda la experiencia fue espectacular! Germán, el mozo principal, nos atendió MUY bien y nos fue recomendado los mejores platos de la carta. Eso nos permitió hacer una degustación bastante amplia del menú y disfrutamos cada uno de los platos y los tragos que nos recomendó. Comer en Osaka no es barato pero valió la pena! Lo único que me hubiera gustado es que el interior tuviera más luz natural (ya que fuimos a almorzar) pero así es la onda del lugar.




