Sitio muy agradable, servicio amable, y la comida toda una sorpresa pues los platos tienen un toque que los hace diferentes. Los corazones valen la pena y para los que no les gustan prueben estos, completamente diferentes, el sanduche cubano es delicioso y unas berenjenas riquisimas. No comimos platos fuertes asi que toca volver. Que agradable ver como un equipo de personas logra un sitio tan agradable sin ser pretenciosos. Además buena música y perfecta iluminación...algo que deja ver el cuidado de los detalles. Felicitaciones.
