La ultima vez que lo visite fue en Semana Santa y el caos que habia era increible. La gente casi que se peleaba por tomar los postres de la nevera, debido a que era casi imposible pasar hasta ella. Realmente lo que aconsejaria a los señores de La Cabaña en dias de tanta afluencia es controlar la cantidad de personas que ingresan, para evitar tanta incomodidad.
