Nos encantó la atención, el tiempo de espera por la comida fué mínimo, nos recomendaron un delicioso vino italiano que acompañó muy bien lo que pedimos, los raviolis de rabo de toro con salsa de queso gruyere, absolutamente maravillosos! Que ambiente mas agradable y que lindo restaurante! Volveré muchas veces, de ahora en adelante de mis favoritos!


