El ambiente del restaurante es muy familiar, es ideal para ir a comer una de las mejores hamburguesas de Bogotá. Tienen una carta variada de unas 6 hamburguesas, una más rica que la otra, acompañadas de unas papas rotas rociadas con paprika y para completar el plato, una Milo nuggets o Peanut butter scotch shake. Los precios son muy competitivos para la comida tan rica que ofrecen con ingredientes de excelente calidad. El servicio no es su fuerte, sin embargo los meseros son muy serviciales. Igual, con esas hamburguesas, ¿quién necesita un servicio excepcional?

