Llegamos para desayunar un domingo. Estaba muy lleno y tuvimos alguna dificultad para encontrar mesa. La comida nos sorprendió favorablemente, en especial la arepa de huevo. Sin embargo, las porciones nos parecieron pequeñas en relación con los precios del restaurante. Por ejemplo, el desayuno completo cuesta alrededor de 22 mil pesos y uno puede llegar a quedar con hambre. Cabe resaltar los huevos rancheros (también algo costosos) y la arepa blanca con queso campesino. La comida es buena pero el ambiente del lugar no nos pareció especialmente acogedor. Volvería a comer arepa de huevo.




