Probé un filete de berrugato, delicioso pescado de mar de carne blanca y jugosa, preparado en su punto bajo una técnica cajun. Acompañado de una ensalada de quinoa muy buena. De postre un helado de guanábana muy bueno con una tartaleta de pistachos y frutos rojos. La comida en general 4.5 sobre 5. Lamentablemente en el servicio no corrí con la misma suerte. Empezando porque el restaurante no tenía agua, los baños se encontraban fuera de servicio, y terminando, porque la persona que nos atendió era nueva en el restaurante y no conocía bien la carta y notamos que no tenía gran relación con la cocina.

