La verdad dije que no volvía, y volvi ha a acompañar a una amiga que esperaba a alguien. Y lo vuelvo a repetir, Nunca vuelvo ni a acompañar a alguien. Que desastre de sitio. El restaurante es otra cosa, aunque no muy buena pero es otra cosa. Estuvimos esperando en la parte del café un rato y nos tomamos un capuccino, HORRIBLE. El servicio de lo peor. Cero no lo recomiendo. Si quieren capuccino vayan a OMA, Juan Valdez u otros. El recibo despues de pagar $35,000 fue una nota escrita con la que uno reclama su pedido y despues de tanto tiempo, solo siguen aceptando efectivo!!! Lista Clinton??? Falta la competencia por aqui
