Sin duda, uno de mis sitios preferidos en Bogotá! El perro que pidas va a estar deli (Villa de Leyva es de muerte lenta ...) los jugos naturales con el azúcar justa! que para engordar están los postres para comer tardeando un sábado en la terracita... El servicio es de lujo, para los que no nos gusta nada acartonado, los meseros super atentos, buena música y gente linda para ver. Para mí, un hit de chapinero!
