Sitio agradable y acogedor, pero se demoraron más de 1h en servir el plato principal y cuando lo trajeron no era lo que habíamos pedido. El servicio deja mucho que desear, para nada amables y sólo preocupados por correr de un lado a otro (p.e. por el afán al servirnos 2 copas de vino salpicaron toda la mesa!). En cuanto a la comida, nada del otro mundo, algo que tranquilamente se podría haber hecho en casa sin mayor esfuerzo! Lástima porque el sitio es muy bonito y se presta para mejores veladas!
