Fuimos a cenar el sábado en la noche, el restaurante estaba al 50% de ocupación. Nos llegó la botella de vino pero tuvimos que pedir las copas en tres oportunidades. Nos llegaron las entradas (frías y grasosas) y esperamos por los fuertes más de 15 minutos. Preferimos cancelar el postre. Lastima, era nuestra primera visita al restaurante y quedamos muy decepcionados.
