Para empezar es un lugar muy bonito, con una presentación limpia muy cálido... Tres ambientes en un mismo lugar, mi favorito el bar, aunque el jardín en días de sol es perfecto... El servicio es depende quien atienda, puede ser bueno o no tanto, el host siempre es muy amable... La comida, desde el pan artesanal de cortesía, pasando por el salmón a la parrilla, el lomo a la pimienta, los deditos de queso apanados de las entradas, son algo delicioso, ingredientes frescos y bien logrados en el plato... Seguro volvería sin pensarlo a la hora de pensar en comida del mediterráneo...
