Hacia tiempo que estaba en los pendientes y por fin se dio. En todos los sentidos una buena experiencia gastronómica. Buena comida , buena atención y un lugar súper bonito con todos los detalles cuidados. Importante hacer reserva , y no llegar tarde ....... Llegamos 10 minutos y ya no teníamos mesa, pero la espera mereció la pena en la barra del bar donde por fin me tome un Gintonic preparado a la perfección y con variedad de ginebras y tónicas donde poder elegir. Gracias especiales al mesero que estuvo pendiente en todo momento para que casi la hora que nos toco esperar fuera agradable. Súper recomendado si visitas Bogota.


