Los huesitos de marrano, la morcilla de Burgos, el pulpo a la parrilla y el mero al limón. Esta comida me conquisto el corazón. El servicio excepcional y el ambiente inmejorable. Me encanta sentarme en la falsa terraza interior y admirar el diseño de la estructura desordenada y armónica a base de formas triangulares. Para los que no se hayan dado cuenta el marmol del piso esta cortado exactamente igual que las formas del techo. Realizando un espejo que no tengo palabras.
