Tuvimos que esperar media hora para que nos dieran una mesa, así que es mejor reservar. Sin embargo, el servicio fue muy bueno, los meseros muy amables. El restaurante tiene un ambiente acogedor y bastante agradable. Recomiendo el Brie al horno con cítricos, espectacular!!!, y los profiteroles!!! Muy buena experiencia. Volvería.
