Un ambiente muy propio, moderno y atractivo con muy buena gastronomía mediterránea con muy buenos ingredientes, frescos y de buen gusto. Se rompen conceptos y logran unos ahumados en su punto exacto. Sus antipastos son variados y sabrosos, al igual que sus pizzas de buenas mezclas e incorporando el queso manchego. Recomendado el coctel de la casa, para saborearlo en la parte de la taberna, puesto que esta plaza es una mezcla de restaurante-taberna y buena música de jazz y blues. Precios no son tan cómodos pero vale la pena.
