El lugar es espectacular, con muy buen ambiente para una cena de amigos y tomarse unos tragos. La comida está muy bien, manteniendo el estándar de Harry Sasson. El servicio es amable, bueno recomendando y muy atento a cualquier requerimiento. Si van de día, pidan un puesto que no sea bajo el techo de vidrio, pues hace un calor tenaz. Muy recomendado el arroz meloso y las carnes. Los postres están bien aunque nada espectacular.
