Aunque su decoración es un poco recargada me la pase genial. Nos disfrutamos el lugar completamente, jugamos y nos subimos al pocillo, un poco infantil para algunos, pero de eso se trata. La comida fui rica, aunque se demora un poco, mi carne esta apunto y bastante jugosa. Para fechas como cumpleaños reservas y te organizan el lugar y te cantan el happy birthday.
