El espacio colonial de una antigua casa de Usaquén le pone magia, a comerse de entrada unos calamares rebozados (los mejores) y de plato fuerte cualquier ceviche acompañado de una buena cerveza.
El espacio colonial de una antigua casa de Usaquén le pone magia, a comerse de entrada unos calamares rebozados (los mejores) y de plato fuerte cualquier ceviche acompañado de una buena cerveza.
Actualiza tu navegador para ver esta página correctamente. Actualizar mi navegador ahora